viernes, 16 de diciembre de 2016

El concepto de revolución de Fidel Castro

Con motivo de la celebración del Día del Trabajo el 1 de mayo de 2000 el recientemente fallecido dictador cubano Fidel Castro formuló su concepto de revolución como una especie de fórmula mágica que constituye su legado para las futuras generaciones de cubanos. La fórmula consiste en lo siguiente:

Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo

Con motivo de la muerte de su fundador el marxismo cubano consideró que había llegado el momento de relegitimarse y lo hizo pidiendo a los cubanos que expresasen su apoyo hacia la continuidad del régimen firmando la fórmula bajo la que Fidel Castro definió al marxismo cubano. Un exámen filosófico de la misma nos lleva a la conclusión de que es una estructura vacía que pretende decirlo todo cuando en realidad no dice nada más allá de la impostura històrica que supone el marxismo cubano


La anatomía del fascismo de Robert Paxon

De la misma forma que Umberto Eco el ensayista estadounidense Robert Paxon también realizó una taxonomía sobre el fascismo no menos útil para identificar aquellos movimientos ideológicos que abandonan la racionalidad del Estado Democrático y Social de Derecho para adentrarse en los terrenos de la irracionalidad y del absurdo fascista. Dicha taxonomía está integrada por diez categorías, la mitad que la taxonomía propuesta por Eco aunque no por ello menos completa. 

1) Situación rotunda de crisis: Contexto en el que el fascismo fundamenta su legitimidad para ascender al poder

2) Sensación de decadencia: Sentimiento popular generalizado explotado por el fascismo para alcanzar el poder

3) Deseo de pureza: Ideal del fascismo como modelo social derivado de su concepción totalitaria de la realidad

4) Autoridad del líder: Afirmación de la voluntad del líder como factor de legitimidad del fascismo

5) Superioridad del líder sobre la razón: Afirmación constante de la voluntad del líder pese al carácter irracional de sus decisiones

6) Superioridad del grupo: Afirmación elitista como factor de legitimidad del movimiento fascista frente a otras corrientes que son consideradas inferiores. 

7) Victimismo: Representación social del fascismo como supuesta víctima injustificada de los ataques del resto de la sociedad

8) Activismo: Estado de movilización permanente con el que el fascismo demuestra su carácter totalitario y su primacía frente a sus opositores a quienes considera débiles y decadentes.

9) Violencia: Recurso a la violencia para alcanzar objetivos políticos.

10) Dominación: Hegemonía del fascismo sobre los restantes grupos políticos sin ningún tipo de complejos ni restricciones.







jueves, 15 de diciembre de 2016

El Decálogo del Fascismo de Umberto Eco

El filòsofo italiano Umberto Eco nos dejó como legado una taxonomía utilisima para detectar cuando un movimiento ideològico está abandonando el terreno democrático definido por el Estado Democrático y Social de Derecho así como las formas de vida ilustradas y humanistas para deslizarse por el peligrosisimo terreno del realismo mágico fascista. La clasificación está formada por trece condiciones enumeradas a continuación:

1) Culto a la tradición: Abuso de la tradición como reacción ortodoxa frente a influencias extranjeras consideradas amenazadoras y disolventes

2) Rechazo a la educación y a la razón: Desprecio hacia la educación y hacia todos los aspectos relacionados con la Ilustración y el Humanismo por representar la base de la democracia y el pluralismo, aspectos opuestos a la visión autoritaria y ortodoxa fascistas

3) Desconfianza hacia el mundo intelectual: Recelo hacia las élites intelectuales por su visión plural y heterodoxa de la sociedad contraria a la visión unívoca, cerrada y ortodoxa del fascismo

4) Visión aislada del mundo: Concepción hostil del diferente por su adversidad a la ortodoxia fascista

5) Miedo hacia la diferencia: Rechazo hacia la diferencia por ser radicalmente incompatible con la visión totalitaria que tiene el fascismo de la sociedad

6) Utilización de la frustración individual o colectiva: Manipulación del descontento individual o colectivo como factor de legitimidad popular

7) Nacionalismo: Uso y abuso del nacionalismo como factor de legitimación y exclusión

8) Humillación: Sentimiento de agravio frente al enemigo interno y externo

9) Vitalidad: Activismo febril como estado de guerra permanente frente al enemigo. 

10) Elitismo: Sentimiento de superioridad frente al enemigo

11) Culto a la muerte: Exaltación del heroismo como valor supremo.

12) Exaltación de la sexualidad: Concepción de la sexualidad como expresión de la voluntad de poder

13) Deslegitimación de la democracia parlamentaria: Construcción de una legitimidad nueva y alternativa de carácter populista

14) Simplificación: Deconstrucción de la realidad para eliminar cualquier mecanismo capaz de fomentar la reflexión crítica









Breve aproximación al marxismo cubano

Tras 57 años de existencia el marxismo cubano
ha fracasado y ahora debe afrontar su fracaso 
El castrismo es un movimiento ideológico de carácter antidemocrático cuyos fundamentos ideológicos son el marxismo representado por Carlos Marx y el nacionalismo en su vertiente cubana representado por su fundador José Martí desmbocando esta peculiar mezcla entre marxismo y nacionalismo en un modelo específico de marxismo cubano evidenciado mediante la ausencia de los símbolos de las distintas modalidades mundiales del marxismo en el imaginario castrista que posee una cuádruple afirmación: el culto a la personalidad representado por su fundador Fidel Castro, el culto hacia el marxismo representado por Carlos Marx, el culto hacia el nacionalismo representado por José Martí y el rechazo contra la democracia siendo dicho rechazo el resultado de la aplicación práctica de la dogmática marxista cuyo utopismo implica la abolición de los principios que definen a la democracia (elecciones, pluralismo político, alternancia) porque su materialización desemboca en una nueva sociedad postpolítica o postideológica en la que el triunfo ideológico da lugar a una nueva sociedad ideal cuya afirmación exige la supresión de modelos ideológicos alternativos dado que para que la victoria marxista sea total la nueva sociedad debe ser totalitaria. Sin embargo el marxismo cubano se fundamenta en premisas filosóficas cuya materialización históricamente se ha demostrado falsa, por lo que a lo largo de sus 57 años de trayectoria el marxismo cubano cree haber alcanzado un estado de cosas que justifica su carácter totalitario pero que no se corresponde con la realidad, porque al igual que las distintas modalidades marxistas conocidas por la historia se ha quedado muy lejos del alcance de la utopía marxista dado que no ha logrado superar la dialéctica y las divisiones sociales para crear una nueva sociedad total, totalizada y totalitaria. La conclusión a la que llegamos es que el marxismo cubano ha fracasado como también lo han hecho las distintas modalidades que ha dado el mismo como el marxismo soviético, chino, vietnamita, camboyano... Algunos de ellos no han podido sobrevivir a su fracaso mientras que otros han tenido que gestionarlo mutando en algo completamente distinto. Ahora al marxismo cubano también le corresponde gestionar su fracaso cosa que no parece muy dispuesto a hacer encerrado en su irreal visión de la realidad. Su carácter antidemocrático tan sólo reconoce dos mecanismos de legitimación: la manifestación y el derecho de petición. Dada su negativa a asumir y gestionar su fracaso el marxismo cubano parece estar condenado a la desaparición, circunstancia que tendrá lugar cuando los cubanos dejen de acudir masivamente a sus concentraciones.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Ideological Structuralism

Ideologicial Structuralism nace con la finalidad de presentar y divulgar breves análisis sobre el surgimiento y evolución de las distintas corrientes ideológicas mundiales concebidas como estructuras multiformes y polifacéticas que se proyectan a lo largo del tiempo adoptando rostros distintos. Es por tanto un blog amplio, que no pertenece a nadie en particular, que es de todos y de ninguno a la vez porque no se fundamenta en la parcialidad derivada de la defensa de posturas concretas frente a temas concretos sino en la objetividad derivada de la generalización de visiones parciales sobre la realidad mundial. Por tanto Ideological Structuralism está abierto a todos y es de todos ¡Muchas gracias por vuestra atención!